Hackers, Crackers y formas de movilización y presión en “la era digital”

El lunes por la noche mientras revisaba correos, documentos y otras cosas, me llegó via @ingbruxo la noticia de que la página del Gobierno de Nuevo Laredo había sido “defaceada”, para quienes no lo sepan un “deface” consiste en cambiar la apariencia de un sitio web, generalmente sin la autorización o sin el conocimiento de los administradores del sitio, por lo que el “defacement” es conocido como una forma de “vandalismo digital”.

La noticia no causó mucho revuelo, al menos no la vi en ningún periódico o mencionada en ningún noticiero en estos días, de hecho tampoco generó mucho ruido en la “twittósfera”, ahora bien el “defacement” consistió básicamente en quitar la página principal del sitio del Gobierno de Nuevo Laredo, cambiándolo por un mensaje con un vídeo en el que un “ciudadano” inconforme criticaba el papel de las autoridades en la llamada “Guerra contra el Narcotráfico”.

El mensaje en sí, tiene su propia carga política y yo tengo una opinión personal sobre la lucha contra el crimen organizado que está emprendiendo el Gobierno Federal de mi país (al fin y al cabo soy politólogo y algo debo saber del tema), sin embargo el objetivo de este blog no es hablar de ese tipo de problemas, si quieren hablar sobre tema de narcotráfico, crimen organizado y seguridad nacional, estoy seguro que hay miles de blogs que lo abordan de manera más profesional de lo que yo podría hacerlo.

Lo que sí llamó mi atención (para efectos de este blog y su temática) es la forma en que se hizo el mensaje, pues al final, independientemente del mensaje que fuere, se hizo con el objetivo de presionar (en este caso a las autoridades de Nuevo Laredo), para obtener un determinado fin, lo cual me lleva a reflexionar sobre las formas de presión que existen en la llamada “era digital”.

Aquí, 2 capturas de pantalla del defacement hecho a la página del Gobierno de Nuevo Laredo:

Como les mencioné arriba, yo estudié la carrera de Ciencias Políticas y Administración Pública en la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM y alguna de las materias, creo del 4 o 5 semestre, es la de “Movimientos, Actores y Participación Ciudadana”, en ella se ven entre otras cosas, las diferentes teorías y enfoques que han tratado de explicar el comportamiento social colectivo, es decir lo que lleva a un individuo a participar en una movilización social, la verdad es que la cantidad de enfoques es prácticamente infinita, pues hay autores que centran su estudio desde el individuo, otros desde el grupo social, otros por los intereses (colectivos o individuales) en fin, el caso es que la teoría en Movimientos Sociales es vasta, por cierto aprovecho para mandarle un saludo a mi buen amigo Alfredo Mora quien en el momento en el que cursé es materia era el profesor adjunto, espero que lea esto jeje.

Sin embargo, en esa materia también vemos cuales son las formas de acción de un movimiento o un actor político y básicamente hay dos grandes ramas: a) las vías legales o institucionales y; b) las ilegales o no institucionales, y de esto es justamente de lo que les quiero hablar hoy, sobre qué tan válidas son acciones como el “defacement” hecho a la página de Nuevo Laredo para la consecución de un fin, que en este caso fue criticar abiertamente a las autoridades por su pobre desempeño por garantizar la seguridad de los ciudadanos que protegen.

Es cierto, nadie niega que en México existe un fuerte problema de inseguridad pública, esto no es nuevo ni viene de una o dos administraciones, viene desde hace por lo menos 30 o 40 años, también yo creo que salvo las autoridades encargas de nuestra seguridad, todos estamos más o menos de acuerdo en que el papel de las autoridades en esta administración ha dejado mucho que desear y que incluso gracias a la llamada “guerra contra el narcotráfico” la inseguridad ha aumentado en lugar de verse disminuida.

Que si esta estrategia era necesaria ahora o si no “perderíamos” nuestro país, eso sí no lo sé, como les dije esto es un problema que se viene arrastrando desde hace mucho tiempo y que tiene tras de sí otros enormes problemas como la corrupción y la gran cantidad de dinero e intereses que se manejan en una de las fronteras más grandes del planeta y, mientras esos problemas no sean combatidos, la guerra contra el narco se podrá extender infinitamente en nuestro país.

Siempre he creído que a grandes problemas, grandes soluciones, lo malo en este caso es que las acciones que se están emprendiendo no están ni de cerca resolviendo algo del problema y se plantean a un corto o mediano plazo, si me preguntan, tenemos que plantear un proyecto a 10, 15 o hasta 20 años (pero bien pensado) para poder comenzar a hablar de resultados positivos.

Entonces nos encontramos con un clima bastante adverso, en el que la sociedad mexicana está muy molesta: estamos molestos porque cada día es más inseguro nuestro país, estamos molestos porque cada día salimos menos por miedo, estamos molestos porque somos el país sin guerra civil más violento del mundo, estamos molestos porque ya hay más muertos en esta guerra contra el narcotráfico que en varias guerras juntas de la talla de la de Vietnam o la del Golfo, si a todo esto le sumamos un clima de incertidumbre, desempleo, falta de oportunidades y crisis económica, esto genera una presión social sin precedentes que deriva en el surgimiento de diversas demandas, mismas que se materializan en grupos de presión y movilizaciones sociales en general.

Esto pasa en el “mundo real” sin embargo en el mundo “digital” la cosa no es muy distinta, al final Internet es un medio más en el que podemos participar de distintas formas, aquí en este blog siempre he defendido la libertad como uno de los máximos valores de este ente supranacional que es el mundo digital, sin embargo al igual que en el mundo “real” (y lo pongo entrecomillado debido a que los conceptos de “real” y “virtual” hoy en día, pueden ser bastante ambiguos) debe haber normas básicas en las que el respeto (cualquier cosa que eso signifique para cada uno de ustedes) a los demás prive por encima de cualquier cosa.

Y es que esto del defacement no es algo nuevo, hace algunos meses me enteré de otro defacement a páginas gubernamentales mexicanas, en este momento no recuerdo qué página, pero lo que sí recuerdo es que ese caso causó un poco más de ruido entre la “comunidad digital” lo malo ahí fue la desinformación que hubo y sigue habiendo respecto a los que hicieron el acto del defacement, ya que en los diversos medios donde se filtró esa información, comenzaron a surgir opiniones que vinculaban el ataque (porque eso es un defacement un ataque) a grupos de Hackers.

Hace no mucho en este blog hablé con claridad sobre la diferencia entre los hackers y los crackers y cómo esta confusión de términos ha afectado mucho la imagen de los primeros, haciendo creer al inconsciente colectivo que la palabra hacker es equivalente a la de criminal en el mundo digital, en verdad chéquenla pues ese post lo hice debido a que en una publicación de la UNAM (la revista ¿Cómo ves?) hicieron un artículo sencillo pero bastante bueno sobre los hackers, su historia y la importante labor social que han venido desarrollando para el desarrollo del conocimiento informático y humano, también como recomendación y ya que fue @ingbruxo el que me mandó la noticia, los invito a que lean este post, obra de @ingbruxo en el que habla también un poco de la historia de los hackers.

Al final creo que no pude evitar dejar salir al politólogo que llevo dentro, sin embargo lo que quiero que se reflexione aquí, es que si bien a veces los canales “institucionales” no funcionan y esto genera aún más malestar en la ciudadanía, las vías ilegales, terroristas o que afectan a terceros, siempre serán condenables, por ejemplo, no niego que las demandas de grupos como la ETA en España, o Al Qaeda en Medio Oriente puedan ser legítimas, sin embargo siempre condenaré los actos ilegales que cometen para la consecución de esas demandas, así mismo, ataques como el defacement o la intrusión a bases de datos, robo de información bloqueo de sistemas y otras cosas que se le atribuyen a crackers pueden tener un sustento legítimo (por eso comencé el post hablando sobre que estoy de acuerdo con que nuestra autoridades no cumplen con su labor) sin embargo la forma de presionar y exigir que se cumplan las demandas es el asunto aquí.

Yo no sé ustedes pero creo que hay mejores (y más inteligentes) formas de presionar a nuestras autoridades para que cumplan nuestras demandas, que un defacement que duró unos cuantos minutos y que al final no tuvo la “exposición mediática” que tal vez pensó tener, pero que además afectó o afecta la imagen de los “ciudadanos digitales” (si es que eso existe, mi buen amigo Raúl Pantoja diría que no, saludos por cierto hermano) que sí exigimos desde otros frentes (no necesariamente los institucionales pero sí legales) la solución de nuestras demandas.

Como siempre en estos temas que generan polémica, espero su opinión, recuerden que esta es muy importante pues no sólo enriquecen la discusión sino que además amplía nuestro conocimiento.

Saludos.

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  • Pingback: Hackers, Crackers y formas de movilización y presión en “la era digital” « Libertad Zero

  • Luis A.

    “Yo no sé ustedes pero creo que hay mejores (y más inteligentes) formas de presionar a nuestras autoridades para que cumplan nuestras demandas”

    ¿Podrías mencionar algunas, por favor?

    • chocochuck5

      Hacer presión no siempre significa presionar por medio ilegales, puedes presionar para que algo que quieres se cumpla de distintas maneras, organizándote, armando foros de discusión, debates, conferencias, iniciando un movimiento social, qué se yo, hay muchísimas formas de apoyar una causa determinada sin tener que recurrir a métodos ilegales como el defacement.
      O dime ¿logró algo el defacement? fuera de seguir colocando en el imaginario colectivo la idea de hacker como amenaza, si alcanzaste a ver el mensaje que pusieron habrás notado que era más una propaganda en la cual todos y todo está mal, que una verdadera propuesta, en lugar de gastar tiempo y esfuerzo en hacer un defacement debería utilizarlo en la elaboración de una organización que busque un combatir en verdad el problema del narcotráfico y el crimen organizado, que promueva una verdadera estrategia completa no sólo una estrategia de simple seguridad pública.
      Como escribí en el post (y si no lo pongo) quizás su causa sea legítima, yo entiendo y apoyo la idea de que no se está haciendo gran cosa para combatir al crimen organizado, pero de eso a que se utilicen métodos ilegales para conseguir un fin (por legítimo que este sea) son cosas muy distintas.

      Saludos.

  • Sarss

    Eso es la cruda realidad, veo una guerra civil en el horizonte mexicano.

    Soy de México, y me quedo sin palabras ante la realidad que vivo a diario.