Hace algún tiempo les hablé de la Business Software Alliance (BSA) y de cómo librarse de ella en tu negocio, para quienes no lo sepan, la Alianza de Software de Negocios (por sus siglas en español) es una organización que agrupa y defiende los intereses de algunas de las compañías más importantes en cuanto a desarrollo de software, sólo por mencionarles algunos nombres, en esta alianza se encuentran Microsoft, Apple, Adobe, CISCO, Dell, HP, IBM, entre muchas otras, el asunto es que la BSA al “defender” los intereses de estas compañías funciona como una especie de policía del software.
Y justo en ese papel policial ahora se han ido en contra del Marco Europeo de Interoperabilidad o EIF por European Interoperabilty Framework, para quienes no lo sepan, el EIF es un documento de la Unión Europea, que define una serie de directrices y recomendaciones para los servicios de administración electrónica que garanticen la interoperabilidad de los sistemas, éste fue redactado por la Comisión Europea en cumplimiento del Plan de Acción eEurope2005, adoptado por el Consejo Europeo en Sevilla, en 2002.
El Plan de Acción estipuló que el Marco debería basarse en estándares abiertos y promover el uso de software de código abierto y/o libre.
Antes de comenzar esto, aquí les dejo el comunicado de la BSA, el cual por cierto viene cortesía de Nación Red:
Al parecer los muchachos de la BSA entendieron mal el EIF y como leen en el comunicado piden que no se discrimine las opciones de software (dicen ellos) de patentes o con derechos de propiedad diferentes.
El asunto aquí obviamente tiene que ver con la eterna lucha entre software libre y/o abierto (FOSS) vs software privativo, cerrado o como quieran llamarle, aquí en el blog he escrito en más de una ocasión la necesidad (no la alternativa) de utilizar FOSS en la Administración Pública y no simplemente por la reducción de costos (tema que también de sobra he tratado) sino porque el modelo del FOSS permite a los gobiernos desarrollar tecnología propia que en el caso específico del EIF, propondrá todo un framework para la comunicación entre autoridades y ciudadanos europeos, framework que también garantiza entre otras cosas la transparencia, misma que no puede ser garantizada con el software cerrado.
Obviamente las presiones de parte de la BSA no pararan y es que con miembros del tamaño de Microsoft, Apple o Adobe entre sus filas, con (literalmente) millones de intereses en juego, se antoja difícil que puedan dejar tan fácilmente el desarrollo del EIF, sobre todo si esos intereses no se ven reflejados en la producción del EIF.
En fin, estaré al pendiente del tema, espero sus comentarios.
Saludos.