Hace una semana hacía la pregunta ¿hombre del año o criminal internacional? la pregunta la hacía respecto a Julian Assange quien en estos últimos días ha aparecido bastante en los tabloides y noticiarios de todo el mundo, en algunos lados como paladín de la justicia y la defensa del acceso a la información, la transparencia y los derechos humanos en todo el mundo y en otros como un agresor sexual al que se le busca en Suecia para que responda por sus actos.
En ese post que les recomiendo lean antes de acribillarme por lo que voy a decir, básicamente hablaba de la legitimidad de los actos de Assange y obviamente de Wikileaks pero a su vez la ilegalidad de los mismos, como bien sabemos ambos conceptos (legalidad y legitimidad), no necesariamente van juntos, por lo que habría que reflexionar sobre el papel y los intereses que Assange tiene para revelar dicha información, sin embargo antes de tener tiempo para esta reflexión, este fin de semana Wikileaks ha vuelto a poner al mundo de cabeza (literalmente).
Pues resulta que en este fin de semana Wikileaks, como ya había anunciado, ha develado más de 250,000 documentos que ponen en entre dicho nuevamente a varios países, siendo el más afectado sin duda Estados Unidos, de hecho en varios medios se clasifica como la mayor filtración de la historia.












