Cuándo uno escucha la palabra plagio, seguramente le remite a una acción ilegal, a un abuso tipificado y condenado no sólo por la ley, sino por la sociedad misma, en este momento recuerdo los noticiarios de mi país cuando hablan de cuestiones de secuestro y similares, hablan en términos del “plagiario”, entonces como podemos ver para la sociedad en general el “plagio” es visto cómo algo negativo.
También recordé mis años mozos de la secundaria, cuando aún Internet no cuajaba bien, pero que todos los estudiantes de la época en lugar de visitar la Wikipedia, usábamos Encarta, los profesores nos decían que no aplicáramos el “Copy Paste” y que si lo aplicábamos, de perdida que revisáramos lo que copiábamos, en ese momento los profesores también nos hablaban de plagio.
Un poco más adelante en mi vida, en la universidad la palabra plagio también estaba revestida de negatividad, desde los primeros semestres se nos hace incapié en que usemos bien las citas y las locuciones latinas para evitar los plagios (a pesar de que multitud de Tesis de Licenciatura, Maestría e incluso de Doctorado tienen fragmentos o capítulos completamente “plagiados”).
Pero qué pasaría si yo les dijera que el plagio es necesario para el desarrollo, quizás más de uno piense que ya “se me botó la canica”, pues no, en efecto, defiendo que el plagio ha existido desde tiempos inmemorables y gracias a él, hoy podemos hablar de muchos avances, tanto tecnológicos como culturales, sociales, literarios, etc.













