Cuando hablamos de Firefox sin duda hablamos de una gran historia en el mundo de los navegadores, hoy por hoy es el número 2 en cuanto a uso a nivel global y en algunos casos es considerado como el navegador más usado, sin duda estos logros no pudieron ser obra de la noche a la mañana, el ascenso ha sido largo y en ocasiones desesperante pero Firefox como quiera que sea avanza como caballo de batalla.
Hasta hace unos años pocos podrían haber puesto un “pero” a Mozilla y a su navegador, ciertamente Internet Explorer era el rey pero no había otro competidor digno siquiera de llegarle a los talones, Firefox lo hizo sin competidores que le preocuparan demasiado, es así como pasamos de las primeras versiones de Firefox al mítico cambio que si no mal recuerdo se dio hace 2 o 3 años a la versión 3.0, de ahí el paso a la 3.5 fue relativamente rápido sin embargo algo pasó a partir de ese momento, algo que hasta el día de hoy sigo sin comprender: Firefox dejó de caminar al ritmo que llevaba y comenzó a detenerse.